Hoy en día las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial, las redes sociales… son parte ya natural de nuestra vida. Pero hace 35 años la manera de comunicarnos con los clientes era muy diferente.

En aquellos años empezó una costumbre que sigue hoy en día. No es otra que mantenerse continuamente comunicados con nuestros seguidores y clientes fieles. Pero claro, la manera es muy diferente. Hoy las redes sociales nos igualan a todos. El metro cuadrado de redes sociales cuesta lo mismo para todos. Se ha democratizado la comunicación y la manera de llegar a quien realmente tiene el poder, los clientes.

Pero en aquella época era una verdadera epopeya llegar a los clientes. Lo hacíamos a través de correo ordinario. Hoy lo pienso y me admiro de como trabajábamos. Cogíamos los datos de los clientes en el mismo mostrador y les mandamos varias veces al año cartas que fotocopiaba en una copistería.  Compraba sellos y sobres en Correos que estábamos varios días manipulando en la tienda.

Para pegar los sellos lo hacíamos con barras de pegamento, al igual que los sobres. La comunicación, anuncio de rebajas o inicio de las nuevas temporadas, la metíamos una a una en cada sobre. Era una carta A4 que doblábamos en tres. ¡¡Madre mía!! Tres y cuatro días preparando todo porque mandábamos mas de mil cada envío.

Y después, iba a una oficina de Correos a enviarles las cartas. Para los más jóvenes, antiguamente, el sello tenia un precio cuando la carta iba a tu misma localidad y mas caro cuando iba fuera de tu localidad. Como ha cambiado la manera de comunicarnos hoy en día.

Hubo una época en la que también hicimos varias campañas de publicidad en Onda Cero Alcalá de Henares. Esto también ha cambiado hoy. Las redes sociales llegan mas rápido, se puede segmentar muy bien al cliente y optimizar los recursos exactamente a quien quieres dirigirte.

La publicidad tradicional ha muerto y hoy se utiliza múltiples canales para llegar a tu público objetivo. Nuestra base de datos es amplia y nos permite conocer los gustos y necesidades de los clientes. Han tomado el poder, son el centro de todas nuestras decisiones y trabajamos día a día para darles una buena experiencia de compra.

 

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