El auge del centro comercial Parque Corredor fue inversamente proporcional al descenso de ventas de centros comerciales en la misma zona de influencia. Algo normal y previsible cuando se inauguran centros comerciales de tamaña envergadura.

Situación que poco a poco se va normalizando hasta volver de nuevo al mismo punto de partida. Los clientes después de un tiempo de novedades y tiendas nuevas y diferentes vuelven a su hábitat natural y a hacer las compras donde más le interesa por oferta o proximidad.

Con lo cual, nuestra tienda de La dehesa vuelve a recuperar su pulso a la vez que la nueva tienda de Torrejón de Ardoz va cogiendo impulso y haciendo que ese primer local se vaya quedando pequeño. Era tal la afluencia de público al centro comercial, las grandes tiendas seguían abriendo sus locales, y la zona de ocio se copó de bares y restaurantes, que nuestro pequeño local no dejaba mostrar en plenitud de condiciones nuestras colecciones.

Era un local con dos pequeñísimos escaparates y una entrada minúscula en medio. La forma era en rectángulo muy estrecho donde dos o tres clientes era imposible su permanencia durante mucho tiempo en la tienda por la estrechez del local. Solo teníamos un probador y un pequeñísimo almacén donde trabajar era casi una odisea.

En esa tesitura fuimos pasando los años hasta que pasados unos pocos nos pusimos en contacto con la propiedad para que, a la renovación del primer contrato de arrendamiento, se nos ubicara en un nuevo local.

Comparte éste artículo con tus amigos
×