El año 1989 es el año de fundación de la marca Paco Cecilio. En aquel año estalla la Guerra del golfo, y con ello, muchas consecuencias sociopolíticas para el futuro de aquellos años. 

En España se inauguran las televisiones privadas, y estas tuvieron mucho que ver en el nacimiento de la marca. Yo era entonces un joven emprendedor vinculado al mundo audiovisual. Regentaba en aquellos años dos videoclubs. Uno de ellos en la calle Santa Isabel,43 de Madrid y otro en el Zoco de Las Rozas, en la urbanización Monte Rozas. 

Eran dos negocios prósperos y muy entretenidos de gestionar. El contacto con el público en este tipo de negocios es muy estrecho, pues continuamente las multinacionales sacaban títulos que los clientes esperaban ansiosamente. 

Especialmente señalado fue la primera huelga general contra el gobierno en aquellos años liderado por Felipe González. El seguimiento fue masivo y, literalmente, nos quedamos sin títulos en las estanterías. El hecho de no haber la amplia oferta de plataformas existentes actualmente hizo que los clientes pasaran las 24 horas literalmente viendo cine. 

La aparición de las televisiones privadas, primero Antena 3 y Telecinco, que posteriormente siguió Canal +, esta última de pago, irrumpió con fuerza en el espectro audiovisual. Acostumbrados a estar toda la vida con Televisión Española y el UHF, poder tener otras ofertas, unido a que la programación no acababa por las noches y, además, empezaron las emisiones matinales lideradas por Jesús Hermida, lastró mucho el negocio boyante que en aquellos momentos eran los videoclubs. 

España había tenido las primeras reconversiones industriales, despidos masivos y trabajadores al paro. Muchos de los trabajadores utilizaron las indemnizaciones para abrir estos establecimientos de alquiler de películas llenando los barrios de videoclubs. Sin embargo, la llegada de las televisiones privadas pronto hizo que el cliente tuviera otras ofertas audiovisuales y se notara en estos negocios. La demanda bajo y muchos tuvieron que ir cerrando sus puertas. No sin antes padecer, como en todos los sectores, la invasión de las grandes multinacionales que irrumpieron con fuerza monopolizando el sector. En este caso fue la multinacional Blocksbuster con establecimientos gigantescos en comparación con los videoclubs pequeños que poblaban los barrios. 

Y con este panorama no tuve más remedio que replicarme o morir. ¿Y sabéis que pasó? En el siguiente capítulo te lo cuento.

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