La consecuencia de la crisis es una pérdida de interés por parte del consumidor en valorar la calidad. La calidad por la mano de obra, el material, el diseño……se ha ido perdiendo en favor de ver cada día más cadenas low-cost. Concretamente en zapatos, los baratos están llenando las estanterías, y lo peor, nuestros armarios y casas.

La crisis económica ha hecho que cada vez gastemos menos poniendo en riesgo algo tan importante como son nuestros pies. Lesiones de pies, dolores de espalda y rodilla son algunas de las consecuencias del uso del calzado barato y de mala calidad.

Algunas de las dolencias causadas por un calzado barato son rozaduras, juanetes…pero hay otras lesiones que tardan mas en manifestarse como dolores de columna, cadera o rodilla. Un zapato barato es aquel fabricado con materiales sintéticos, tintes tóxicos, suelas muy finas, en definitiva, zapatos fabricados sin tener en cuenta la anatomía.

Tenemos que tener en cuenta que, si el dolor desaparece al descalzarnos, no es tan grave. La mejor prevención es usar calzado de calidad, de piel por fuera y por dentro, con suela gruesa también de piel y una horma adecuada.  Además, duran mucho más tiempo amortizando la inversión y aseguran un ahorro en visitas al podólogo.

En rebajas es la ocasión perfecta para comprar zapatos de calidad a muy buen precio. Tanto las tiendas físicas como online aprovechan las liquidaciones de fin de temporada para agotar stocks cuando llegan nuevos pedidos y sacan a la venta zapatos de gran calidad a precios muy bajos. Lo importante es distinguir un zapato de calidad de otros baratos y mal hechos.

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